Discurso en la Fundación de Estudios Estratégicos e Internacionales

En el Nombre de Dios

Discurso del Sr. Fadaifard, Excmo. Embajador de la República Islámica de Irán en la Fundación de Estudios Estratégicos e Internacionales de Madrid_ 15.12.2017

 

 

Distinguida audiencia;

            Antes que nada quisiera agradecer a los organizadores de este encuentro especialmente al Sr. José María Álvarez de Eulate Peñaranda Presidente de FESEI y al Sr. Miguel Álvarez de Eulate Moreno, Director del FESEI por la celebración de esta fructífera reunión. Me honra estar con ustedes en esa reunión y les deseó éxito en alcanzar el objetivo de este encuentro en áreas de conocer distintas opiniones para un entendimiento mejor de los acontecimientos internacionales así como las posiciones de la República Islámica de Irán

Queridos presentes;

En el mundo interrelacionado actual, la seguridad no es un asunto limitado exclusivamente a dimensiones militares ya que se trata de un fenómeno multidimensional, interrelacionado y amplio. Hoy día no se puede comprar y establecer la seguridad mediante la asignación de cientos de miles de millones de dólares. La comercialización de la seguridad es un nuevo fenómeno y negocio que ha entrado en el discurso político a manos de algunas potencias mundiales y comerciantes de armamentos y lo más lamentable es que éstos han encontrado buenos clientes entre países débiles y sin raíces para su negocio basado en recibir dólares a cambio de vender seguridad. Quisiera llamar la atención de ustedes a los negocios armamentísticos de aquellos países que han convertido la sensible región de Oriente Medio en un almacén de armas mortíferas buscando el establecimiento de la paz y la estabilidad mediante armamentos y municiones. Hoy día la seguridad se trata de un hecho coherente y recíproco en el que la seguridad de uno depende de la seguridad de los demás. La era de la seguridad unilateral o la seguridad basada en la superioridad militar hace tiempo que ha terminado. Esta es la lección que los acontecimientos en Irak, Siria, Yemen y Afganistán dieron a las potencias intervencionistas y a aquellos países que en busca de su ilusoria seguridad, desestabilizan los demás países y amenazan su seguridad.

La primera instrucción para alcanzar una seguridad duradera es apoyarse en el pueblo como el factor más importante en la seguridad y del poderío de un pais. Al respecto, hay que evaluar el nivel de la solidaridad nacional y el amor a la patria y al sistema político. Un estado autoritario aún estableciendo el orden y la seguridad con el recurso a la fuerza no puede estar seguro de un respaldo y apoyo nacional en la resolución de problemas internos así como en el enfrentamiento con posibles invasiones políticas, económicas y militares desde el exterior. Posteriormente se plantean, sobre todo en el área de industrias estratégicas, asuntos como endogenizar la seguridad para así reducir al mínimo la dependencia al exterior. Cuando el país y su población estén rodeados por grupos extremistas y terroristas así como de focos de disturbios e inestabilidades regionales, de manera que esté en peligro la supervivencia propia del país ante una amenaza externa, un sensato gobernante ha de encontrarse, siempre, en el nivel más alto de preparación defensiva de manera que su sistema de defensa y de seguridad no sea ni prestado ni dependiente. Aquí quisiera llamar la atención de ustedes sobre el actuar de gobernantes jóvenes y sin experiencias de un país que con el objetivo de garantizar su seguridad interna y en vista de su aventurismo regional recurrió a la contratación de mercenarios extranjeros en Siria y en Yemen, que importa las armas e incluso el agua potable desde el exterior y el resultado de toda esta gestión lo ven todos ustedes. Otro tema que podemos plantear es la movilización de las fuerzas y de las potencialidades del país en el camino de la defensa y el desarrollo. La solidaridad nacional, la movilización del personal y la confianza en la potencia defensiva interna son los tres lados del triángulo de la victoria. Además de estas gestiones, una seguridad duradera requiere de la adopción de políticas de interacción constructiva, la sinergia con los vecinos y encontrar socios estratégicos fiables. La adopción de medidas de seguridad colectiva, los lazos complementarios económicos y las políticas comunes regionales son los instrumentos más importantes para el éxito de este enfoque.

Aprovechando esta oportunidad, les voy a explicar la posición de mi país en relación con algunos asuntos regionales e internacionales:

1.      El Plan Integral de Acción Conjunta – es decir, el acuerdo nuclear - fue alcanzado en base al principio de ganar-ganar así como la cooperación constructiva entre Irán y el mundo, como el resultado de más de doce años de diálogos, de diferencia de opiniones, asimismo de dos años de negociaciones intensas que posteriormente fue avalado por el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas y la comunidad internacional, formando parte de la Resolución 2231 del Consejo de Seguridad. El acuerdo nuclear no pertenece a uno o dos países; es un documento del Consejo de Seguridad; y pertenece a la totalidad de la comunidad internacional. La Unión Europea es la contraparte principal del acuerdo nuclear y España ha estado comprometido con el acuerdo desde los primeros momentos del inicio de los diálogos hasta las últimas etapas del acuerdo y su posterior implementación. El acuerdo nuclear fue la creación de una nueva interacción en las nuevas relaciones mundiales en base al multilateralismo y la interacción constructiva. El acuerdo nuclear jamás puede ser renegociado, cambiado o modificado. La Agencia Internacional para la Energía Atómica que es, según el acuerdo nuclear, la entidad competente internacional para la evaluación de las actividades nucleares de Irán, hasta la fecha ha confirmado en nueve ocasiones el cumplimiento de dicho acuerdo por parte de Irán. La totalidad de las actividades nucleares de Irán se desarrollan con la debida notificación y comunicación a la Agencia, quien supervisa las 24 horas del día dichas actividades. Donde el Derecho Internacional es la base de los acuerdos y los compromisos recíprocos, lógicamente Irán no va a pedir permiso a nadie, incluyendo a los Estados Unidos de América, para el desarrollo de sus actividades.

2.     La crisis en Siria se encuentra en su sexto año. Las infraestructuras de Siria han sido destruidas; cientos de miles de personas han sido asesinadas; millones de personas han tenido que abandonar sus hogares; y la radio de la inestabilidad generada por esta crisis ha alcanzado todas partes del mundo, pero Daesh, Al-Nusra y decena de grupos terroristas han llegado a su fin. Las ciudades sirias han sido liberadas de la ocupación de los terroristas y la bandera del califato de Daesh se ha bajado en estos territorios. Aún así todavía varios miles de terroristas del Daesh y otros terroristas armados del Frente Al-Nusra y de Ahrar Al-Sham se encuentran en ciudades como Idlib y ponen en peligro la estabilidad en Siria. Hay que añadir a esta lista los kurdos armados y aquellos que se les denomina la oposición armada. El conjunto de las victorias conseguidas en la lucha contra el terrorismo en Siria, desde Alepo y Homs hasta Deir ez-zor, Al Raqa y Abu Kamal significa que la coalición formada por Siria, Rusia, Irán e Hizbolá ha sido el vencedor final en esta lucha. Bashar al Asad se ha mantenido en el poder y es el pueblo de Siria quien decide sobre la estructura política de su país y no Washington o los demás. El gobierno y el pueblo de Siria lograron conocer sus amigos y así no habrá espacio alguno en el futuro de ese país para sus enemigos. Aquellos gobiernos que suministraron personal, armas y dinero a Daesh, ayudando a ese grupo terrorista en distintos frentes, cuando estaba rodeado, mediante el envío de municiones y que finalmente sacaron a los comandantes de los terroristas de aquellas situaciones, no son los amigos del pueblo sirio. Toda su inversión basada en la creación de una artificial primavera árabe en Siria y la realización de cambios políticos impuestos a ese país con el fin de establecer un régimen títere que llegó hasta las extremidades del fortalecimiento del terrorismo e incluso la división de Siria, se ha quedado en nada y la realidad ha ido más allá de las ilusiones de Washington, Tel Aviv y los demás apoyadores de los terroristas. Ellos pagan la consecuencia de sus erróneos cálculos y no hay duda que su sueño no se materializará. Actualmente en la época después a Daesh asuntos como el establecimiento de la paz y la estabilidad, la reconstrucción del país así como la adopción de nuevas estructuras políticas elegidas por el pueblo de Siria se han convertido en las prioridades principales de este país.

3.     Irak es un amigo país musulmán y un buen vecino para Irán. Compartimos con este país intereses y riesgos comunes. Los lazos culturales e históricos entre nuestros pueblos son muy profundos y fuertes. Por otra parte, Irak es un país influyente en los acontecimientos de la Región y ha sido escenario de cabalgatas de terroristas takfiríes, teniendo una frontera común de 1600 kilómetros con Irán. El conjunto de estas consideraciones ha hecho que la República Islámica de Irán mantenga excelentes y sólidas relaciones con Irak. En base a esto, desde el inicio de la crisis takfirí de Daesh en Irak, la República Islámica de Irán atendido la solicitud del gobierno iraquí para prestar asesorías a ese país, le ayudó en la liberación de zonas estratégicas como la ciudad de Mosul. Asimismo el país persa con apoyos decisivos militares impidió la materialización de la amenaza que buscaba la división de Irak e incentivó a todas las corrientes y los grupos para el fortalecimiento del gobierno central de Irak. En la liberación total de Irak de garras de los terroristas han sido decisivos asuntos como la voluntad del gobierno iraquí para ejercer su poderío y preservar su integridad territorial, la solidaridad de los grupos políticos, la unión entre chiitas y suníes, el papel desempeñado por altos clérigos chiíes en la movilización de los chiitas para la liberación de zonas suníes ocupadas por los terroristas y la inteligencia de los gobernantes iraquíes en distinguir los amigos verdaderos de otros factores cínicos que sólo decían ser sus amigos. También ha desempeñado un papel primordial la posición política y las ayudas militares y de asesoría de la República Islámica de Irán a Irak en la salida de la crisis generada por grupos terroristas y en garantizar la seguridad mediante el ofrecimiento de sus experiencias en la formación de la movilización popular y el cómo asegurar la seguridad de las ciudades y zonas liberadas. Aquellos países que denominan a Hashd Al Shaabi (las Fuerzas de Movilización Popular) como terroristas, están lejos de la cultura política de Irak y de nuestra Región y tampoco tienen que esperar que el pueblo iraquí los reconozca como amigos.

4.     Pasados unos 30 meses de la acción militar contra Yemen y el bloqueo por tierra, aire y mar de este país y tras la muerte de miles de ciudadanos inocentes de aquel país y la destrucción amplia de sus infraestructuras y mientras que distintas ciudades de este país siguen siendo objetos te bombardeos y misiles de los invasores, son las fuerzas del ejército y del frente popular que tienen la última palabra en el campo de la batalla, quienes restando importancia al peligro que les suponen los bombardeos, siguen fortaleciendo su posición en distintas zonas del país. El Secretario General de la Organización de Naciones Unidas la semana pasada volvió a unir voces con la comunidad internacional y pidió a los países invasores poner fin a la aterradora guerra en Yemen. Asuntos como el fuerte bombardeo de zonas residenciales, la continuidad del bloqueo o el cierre de las vías no permitiendo la llegada de ayudas humanitarias a este país, demuestran la desesperación de la Coalición. La época del dominio de otros países sobre Yemen ha pasado a la historia. Los yemeníes merecen ser respetados. El pueblo de Yemen no constituye ninguna amenaza contra ningún país. El conflicto de Yemen tampoco se trata de una guerra entre chiitas y suníes o una guerra sectaria. La República Islámica de Irán no interviene para nada en la situación en Yemen y condena la intervención de cualquier otro país en esta situación. En Yemen, Irán tiene influencia, más no presencia. La historia de los enfrentamientos entre Ansarolá y Arabia saudí es más antigua que la vida de la República Islámica de Irán. Nuestra influencia se debe a nuestras posiciones justas y lógicas durante los últimos años y el odio de los yemeníes a los demás responde, a su vez, a sus políticas y acciones en las últimas décadas. Quien haya sembrado el odio cosechará lo mismo. La acción militar y acusar a los demás no es una adecuada respuesta a errores históricos. Seguimos insistiendo en el diálogo como una salida para el problema de Yemen. Dicho diálogo requiere del cese de las invasiones aéreas, el inicio del envío de ayudas humanitarias a los necesitados, la puesta en marcha de diálogos entre grupos yemeníes en un país imparcial bajo la supervisión internacional y la adopción de medidas para la formación de un gobierno de reconciliación nacional. Recomendamos a todos aprovechar sus potencialidades para que en vez de bombardear y armar a los grupos rivales, les incentiven al diálogo y a la reconciliación. El cierre de las fronteras de Yemen no conducirá sino a generar más dificultades y sufrimiento para el pueblo oprimido de Yemen, una situación que ha puesto a siete millones de personas en riesgo de la hambruna y no ha tenido ningún otro efecto. Recientemente se eligió a Ali Abdulá Saleh como el mejor instrumento para golpear la unión de los hutíes mediante un golpe de estado. Pero los diseñadores del golpe de estado volvieron a cometer otro error de cálculo sobre las capacidades de acción y la posición popular del movimiento de Ansarolá. El golpe de estado de éste no duró más que tres días y con la muerte del antiguo aliado de Arabia saudí en Yemen, otro de los diseños regionales fue condenado al fracaso.

5.     Hizbolá es la parte inseparable de la sociedad, del gobierno y del parlamento del Líbano. Hizbolá está tejido en la estructura del Líbano y tiene una posición apreciada tanto en la Región como en el mundo árabe. Hizbolá desempeñó un papel principal en la lucha contra la ocupación del Líbano por parte de Israel, contra la presencia de Daesh y del Frente Al-Nusra en Líbano y en sus fronteras y es un actor que garantiza la estabilidad y la seguridad en Líbano. Muchos desconocen que las actividades principales del Hizbolá en Líbano además de luchar contra los usurpadores foráneos abarcaran temas de caridad y de beneficio común así como la construcción de hospitales, clínicas, escuelas y la atención a pobres huérfanos y madres encargadas de familias. Hizbolá es una entidad legal, legítima, responsable y respetada por el pueblo libanés que actúa en base a las decisiones del gobierno y del parlamento del Líbano. Las gestiones de Hizbolá en Líbano y en la Región merecen ser reconocidas y apoyadas. El hecho de que aquellos que crearon a Daesh y a otros terroristas que siguen apoyando, ahora quieran denominar al Hizbolá como terrorista no va a afectar para nada en la identidad y la popularidad del Hizbolá. Hizbolá es la fuerza de resistencia contra el terrorismo, la rebelión y la ocupación. Agredir al Hizbolá es el guión de los enemigos de la estabilidad del Líbano y de la Región. Hizbolá es una potencia regional que en la lucha contra el grupo terrorista de Daesh ha estado en el frente de batalla y se va a permanecer en la Región. El aislamiento del Hizbolá es un objetivo de baja visión y constituye una aventura de algunos países de la Región en Líbano. Esperamos que Europa no se caiga en la trampa del aventurismo y de decisiones precipitadas que puedan desestabilizar Líbano.

6.    La dimisión del Sr. Hariri ocurrió en un lugar y fecha errónea que se notificó a través de un método no convencional, en el marco de un discurso no diplomático que incluso dejó sorprendido al partido El Movimiento del Futuro y a sus propios aliados libaneses. La dimisión del Sr. Hariri tendría algo que ver con la cadena de fracasos regionales de algunos y con sus métodos de venganza. Once meses tras la coalición de tribus en Líbano que con el apoyo del Hizbolá condujo a la llegada al poder del Sr. Hariri como primer ministro, él fue incapaz de cumplir las instrucciones de algunos. La solicitud de ellos para limitar al Hizbolá, para controlar el parlamento libanés, así como impedir el envío de un embajador a Damasco y para gestionar los asuntos de los refugiados sirios no fue atendida por Hariri, hecho que generó la insatisfacción profunda de ellos sobre las gestiones del primer ministro libanés. Los repetidos fracasos de los terroristas takfiríes en Siria y la liberación de la última ciudad bajo la ocupación de terroristas en Abu Kamal así como el fortalecimiento de la posición interna y regional del Hizbolá añadió más este nivel de enfado. Ellos volvieron a cometer graves errores. Ellos piensan que con estos ingenuos guiones podrán acabar con la coalición del Líbano, debilitar al Hizbolá, presionar a Irán y así posponer el fracaso del terrorismo en Siria y al mismo tiempo desviar la atención internacional sobre al proceso similar a un golpe de estado interno, la crisis de legitimidad y el conflicto de la nueva generación y la antigua de príncipes, pero además de los conflictos internos, sus planes acabaron en la apertura de nuevos frentes externos con Irán, Irak, Siria, Líbano, Yemen y Qatar acabándose rodeados por esos países. Fiarse de los petrodólares y del apoyo de los Estados Unidos de América y de Israel no garantiza un cambio en las ecuaciones en la escena.

7.     A pesar de la profunda diferencia de opinión religiosa que tenemos con clérigos wahabíes sobre sus interpretaciones extremistas e irreales en relación con la religión del Islam, nunca hemos desconocido tanto el papel como la posición importante regional de Arabia Saudí y nunca hemos sufrido ilusiones de eliminar Arabia saudí en los acontecimientos regionales. Siempre hemos creído que sin la cooperación y la voluntad política de ellos el terrorismo no se acabará y la Región no encontrará la paz. Todos los gobernantes se enfrentan a importantes elecciones políticas que son decisivos para el futuro de los países y sus pueblos. Algunos se han encontrado con las consecuencias de elecciones catastróficas suyas que han generado distancias profundas entre ellos y los pueblos de la Región. Ellos no comprenden la diferencia entre una influencia espiritual y un dominio impuesto. El primero surge en base a la amistad, la cooperación y los afectos y el segundo se define en el marco de la arrogancia, de la explotación y de la superioridad. Si hubiesen reducido un poco sus inversiones en la creación de grupos terroristas y en el derrocamiento de gobiernos en los países de la Región para dedicar a la generación del bienestar y de sembrar la amistad, seguro que hoy día no se habrían encontrado con una situación conflictiva regional de tal magnitud. Los problemas de nuestra Región no tienen nada que ver con el esquema árabe y no árabe o el chiismo y suníes. Es que ya se ha acabado la época de diseños políticos en base a la lengua, el color, la etnia y la religión y en un ambiente de coherencia geográfica los intereses y los riesgos comunes constituyen factores decisivos en las estrategias políticas. Un país que a lo mejor representa el wahabismo se presenta a sí mismo como el representante de los suníes en el mundo mientras que las grandes corrientes suníes se oponen a los salafíes y los takfiríes. El nuevo Irán es una realidad regional e internacional que no puede ser ni eliminado ni ignorado y tampoco busca la eliminación de los demás.

8.     Está claro que Irán se encuentra en una de las regiones más críticas del mundo, rodeado por focos del terrorismo y el extremismo y por tanto tiene que estar preparado con el fin de garantizar la seguridad de su población. La potencia defensiva de la República Islámica de Irán, incluyendo las capacidades misilística tienen solamente una dimensión defensiva y disuasoria y buscan contribuir al establecimiento de la paz y la estabilidad en la Región así como impedir las aventuras de los insensatos. La gente de distintas ciudades nuestras fue víctima, durante la guerra impuesta de ocho años, de misiles de largo alcance del régimen de Saddam y nosotros no permitiremos la repetición de estas ambiciones catastróficas. La lógica de la estrategia de defensa de Irán se explica teniendo en cuenta dicho antecedente horroroso en el que las potencias regionales y mundiales apoyaron dicha invasión y el uso de miles de misiles e incluso de armas químicas contra Irán, dejando al país persa prácticamente sin defensa. Al mismo tiempo todo el mundo es testigo de que el gobierno de los Estados Unidos de América y las demás potencias mundiales por un lado exportan las armas más mortíferas valoradas en cientos de miles de millones de dólares a los países vecinos de Irán y al mismo tiempo imponen embargos armamentísticos contra este país. Esto ocurre mientras el presupuesto militar de Irán asciende a unos 10.000 millones de dólares, es decir una décima parte de lo que es el presupuesto militar de Arabia saudí. El presupuesto de defensa de Irán en comparación con los 700.000 millones de dólares que asigna EE. UU. a su presupuesto militar es prácticamente nada. En vista de las mencionadas realidades y mientras que los guiones de invadir militarmente Irán siguen estando sobre la mesa por parte de la administración norteamericana y de otros regímenes, es natural que Irán considere la preservación y el fortalecimiento de su potencia defensiva y de los instrumentos disuasorios legítimos como parte inseparable de la preservación de su integridad territorial, de su seguridad y de su independencia cuya materialización nunca serán negociada por Irán. Por otra parte la administración Trump no ha presentado ninguna lógica o base jurídica en su afán de reducir el programa misilístico de Irán ya que no existe ningún tratado internacional que obligue a Irán a reducir su potencia misilística, de hecho, aparte de Irán hay 31 países más que actualmente cuentan con misiles balísticos. Así mismo al contrario de las alegaciones de la administración norteamericana, la Resolución 2231 del Consejo de Seguridad de la ONU no obliga jurídicamente a Irán a detener sus actividades misilísticas. Dicha Resolución simplemente invita a Irán a evitar la realización de pruebas misilísticas con capacidades de portar armas nucleares. Tal como afirman el Grupo de Crisis Internacional y la Asociación de Control de Armas de los Estados Unidos de América, dicha resolución simplemente invita a un gesto y no constituye ninguna instrucción u obligación vinculante y por otra parte dicho apartado se refiere a los misiles con la capacidad de portar armas nucleares que no tiene nada que ver con las actividades convencionales misilísticas de Irán.

Distinguida audiencia;

En los últimos meses hemos sido testigos de importantes acontecimientos contra el terrorismo en Siria y en Irak. Hizbolá expulsó a los terroristas de Daesh y Al-Nusra de Líbano y devolvió la seguridad a las fronteras de Líbano y Siria. Con la liberación de la ciudad de Al-Qaim, Hashd Al Shaabi y el ejército iraquí lograron dar con el último bastión de los terroristas en el noreste de ese país y así llegar a las fronteras con Siria y acabando con los grupos terroristas dispersos, festejaron el fin de la lucha contra Daesh. Por otra parte, el Gobierno de Siria y las fuerzas de Hizbolá lograron conquistar el bastión más importante y crítico de los grupos terroristas en la ciudad de Abu Kamal. No se puede olvidar que Irán fue un factor decisivo en los acontecimientos de la Región tanto en la dimensión militar en la lucha contra el terrorismo como en la fase política mediante contribuir al establecimiento de la paz en las negociaciones de Astaná. Las reacciones precipitadas de la administración norteamericana y del régimen de Israel demuestran su enfado por la destrucción del terrorismo así como por la unión entre el frente de resistencia en Irak, Siria y Líbano. Sancionar a Hizbolá y amenazar a Hashd Al Shaabi así como esforzar por desestabilizar Líbano son algunas muestras de dicho aturdimiento. Aun así no se puede decir que el fin del califato de Daesh constituye el fin del terrorismo. Es más, dado la presencia de miles de terroristas  y de opositores armados, sólo se va a cambiar la forma de la lucha, siendo imprescindible que tano Siria como Irak tengan planes y estrategias en las áreas de seguridad para el periodo posterior a Daesh.

Lo ocurrido con la pretensión de la independencia de Kurdistán de Irak fue un plan para la división total de ese país y de crear un foco de tensión en las inmediaciones de Irán. La dimisión del Sr. Hariri también fue un plan para dar pie a disturbios internos y la eliminación de Hizbolá. El Golpe de Estado de Ali Abdulá Saleh contra los hutíes fue un plan para derrocar al gobierno de estos últimos en Yemen y finalmente los constantes ataques aéreos de Tel Aviv contra Siria también buscan debilitar el proceso del fin de la crisis en Siria para así reforzar grupos terroristas.

La catastrófica decisión del Sr. Trump en reconocer la ciudad santa de Al Quds como la capital del régimen de Israel y trasladar la embajada de su país desde Tel Aviv a dicha ciudad, constituye otro duro golpe a las leyes internacionales y a los tratados de la ONU y al mismo tiempo es una puñalada al proceso de paz entre palestinos y árabes con Israel; unas negociaciones que administraba el propio gobierno de EE UU durante muchos años y conocía sus detalles en las últimas décadas. Esta decisión que se ha encontrado con la oposición de 14 miembros del Consejo de Seguridad de la ONU y de todos los países del mundo demostró que no hay que fiarse de la democracia y la paz promovida por EE UU y que toca a los europeos ser más precisos a la hora de seleccionar sus aliados.

A lo largo de su historia, Irán ha sido un bastión de tolerancia a favor de las diversas religiones y etnias. Somos el mismo pueblo que rescató a los judíos de la servidumbre babilónica; los que abrimos nuestros brazos para acoger a los cristianos armenios, creando un "continente cultural iraní" con una singular variedad de etnias y religiones. Somos el mismo Irán que ha ayudado históricamente a los oprimidos; siglos atrás apoyamos los derechos del pueblo judío y hoy defendemos la restauración de los derechos del pueblo palestino. Irán sigue siendo el mismo país que busca la justicia y la tranquilidad.

      Hoy en día, nosotros estamos en la primera línea de combate contra el terrorismo y el extremismo religioso en Oriente Medio; y no por razones sectarias o étnicas, sino desde un enfoque humanista, moral y estratégico. Irán no busca restaurar su histórico imperio, ni imponer a otros su religión oficial, ni tampoco exportar su revolución a punta de lanza. Para promover nuestra cultura, civilización, religión y revolución, entramos en los corazones y dialogamos con la razón de las personas.

 

 

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