Artículo publicado en El Mundo

 

Irán; 39 años después de la Revolución Islámica

 

Por: Mohammad Hassan Fadaifard

Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la República Islámica de Irán ante el Reino de España

Publicado el 12 de Febrero de 2018 en El Mundo

 

Millones de iraníes celebrarán el día 11 de febrero, en el marco de unas multitudinarias marchas, el 39º aniversario de su revolución islámica en todas las ciudades y pueblos del país. Estas marchas constituyen un nuevo voto de confianza de la nación iraní al sistema político originado de la revolución. La Revolución Islámica, que sorprendió a todos los analistas políticos, se triunfó con el lema "Independencia, la libertad y la República Islámica". Desde entonces, la República Islámica no sólo dejó de ser el gendarme de la región como el protector de los intereses de las potencias, sino se convirtió en el teórico de un nuevo orden regional que, por supuesto, se enfrentó a la resistencia de las potencias dominantes y sus aliados regionales. Los opositores de la República Islámica fueron aquellos países y regímenes que perdieron su hegemonía regional e intereses ilegítimos en Irán, o los que consideraron que las enseñanzas libertarias e independientes de la Revolución Islámica eran contrarias a los principios de su soberanía autocrática.

El pueblo iraní celebra el 39º aniversario del triunfo de la Revolución Islámica y el Día Nacional de la República Islámica de Irán en un momento en que la planta de la Revolución Islámica se ha convertido en un árbol estable y fértil a pesar de cuatro décadas de fuertes tormentas y sucesivos contratiempos. Como movimiento dirigido a rechazar el despotismo interno y la dominación extranjera y a materializar la libertad, la justicia y la independencia, la Revolución Islámica logró establecer el sistema de “la República", abriendo así un nuevo capítulo en base a la participación y el voto popular en el sentido de la promoción de la voluntad nacional en el país, un hecho que continúa hoy día.

La materialización de una verdadera independencia política y el establecimiento de la democracia son algunos de los más importantes logros de la República Islámica de Irán, gracias a los cuales se han conseguido destacados índices como el respeto y la aplicación de los principios de la democracia; otorgar derechos políticos a los ciudadanos; respetar la igualdad de género promoviendo, la participación social de las mujeres; el respeto a los derechos de las minorías; el crecimiento científico en diversos campos de la medicina, la nanotecnología y la industria; mejorar el crecimiento económico y distanciarse de la economía dependiente del petróleo; reducir la dependencia del presupuesto estatal a rentas petroleras; fortalecer el sector privado; y promover la inversión extranjera. Según los índices económicos mundiales, Irán se encuentra, hoy día, en el puesto 18 entre las economías más eficientes del mundo.

Sobre la misma base y en el marco del establecimiento y la aplicación de la democracia, la República Islámica de Irán ha registrado importantes logros, incluida la celebración de elecciones libres y la atención prestada al principio de la rotación de poder basada en los votos de los ciudadanos. Desde el triunfo de la Revolución Islámica hasta la fecha, se han celebrado, en Irán, no menos de cuarenta elecciones nacionales libres en el país con la amplia participación popular.

La firma del "acuerdo nuclear" no fue sólo la confirmación más elocuente de la voluntad de la República Islámica de Irán de interactuar con el sistema internacional, sino también un ejemplo exitoso de la interacción internacional y de la diplomacia multilateral abarcando los intereses de todas las partes; pero incluso puede servir como un modelo para resolver otras crisis internacionales. Cabe recordar que la República Islámica de Irán considera que la preservación del "Plan Integral de Acción Conjunta" es una necesidad para garantizar los intereses y la seguridad de la comunidad internacional así como la continuidad del respeto a los compromisos internacionales. Las reiteradas afirmaciones de la OIEA y de otras uniones y países del mundo constituyen una ratificación legal e indiscutible a este respecto.

Al seguir su política de interacción con el sistema internacional, la República Islámica de Irán busca profundizar sus relaciones internacionales para contribuir a la resolución de complejos problemas regionales e internacionales, particularmente en la tensa región de Asia occidental, recurriendo a la participación colectiva para tal fin. Abordar cuestiones y asuntos colectivos requiere de una participación colectiva. En el mundo globalizado de hoy, donde los intereses de los países están estrechamente entrelazados, la materialización de los intereses de cada país depende del reconocimiento y la obtención de los de otros países. Uno de los principales problemas en nuestra región es el flagelo del terrorismo, que ha puesto en peligro a la región de Asia occidental en los últimos años. Aunque el proyecto Daesh - la encarnación más importante del terrorismo en los últimos años- se encuentra en una fase decadente y ha sufrido grandes derrotas, el peligro del terrorismo, en forma de grupos extremistas, aún pesa sobre la comunidad internacional y afecta no sólo Asia occidental, pero también Europa, América y el Lejano Oriente. Irán ha jugado un destacado papel en la lucha contra este nefasto fenómeno y sigue comprometido en la lucha contra el terrorismo.

Con este fin, la República Islámica de Irán considera que para derrotar el terrorismo es necesaria una acción colectiva y una cooperación seria e integral, teniendo en cuenta los intereses colectivos de la comunidad internacional. Al tiempo que asumimos un papel eficaz en la lucha contra el terrorismo, incluso ayudando a los gobiernos de Irak y Siria para expulsar a los terroristas takfiríes de sus ciudades y territorios, creemos que las crisis de la región deben ser resueltas por los actores y los Estados de la propia región y que la interferencia de las potencias extra regionales, sin la previa solicitud de los países afectados, sólo agravará la complejidad de las ecuaciones y dificultará su resolución.

Los vínculos históricos y amistosos, de 400 años de antigüedad, entre Irán y España son más profundos que la existencia de muchos otros países en el mundo. El pueblo iraní valora y respeta mucho al gobierno, la nación y la cultura de España. Irán considera a España como un sólido socio económico y político en el conjunto de Europa y otorga una gran importancia a la consolidación y profundización de sus relaciones con España. Como resultado, las empresas españolas han gozado de una posición destacada, en comparación con sus socios internacionales, a la hora de participar en el amplio mercado iraní en la época posterior al acuerdo nuclear. Estamos volviendo a la era dorada de las relaciones económicas y pensamos en horizontes más elevados.

Teherán- MFA | Visa electrónica | Horario | Mapa | Galeria